Dos principios se destacan al entender la filosofía de LabWare para desarrollar su producto de sistema de gestión de información de laboratorio (LIMS, por su sigla en inglés). El principio predominante es que, sea lo que sea que se pretenda lograr, quien quiera que tenga que implementarlo debe poder configurarlo en lugar de customizarlo. Tomémonos un momento para entender qué significa esto.

La configuración implica el uso de herramientas y mecanismos estándar dentro del producto para lograr un efecto deseado. Esto implicará el uso de plantillas y puede verdaderamente requerir que se invoque un lenguaje de scripts (en LabWare LIMS, este lenguaje se denomina "LIMS Basic"). Dicho lenguaje por lo general permite que el usuario invoque funciones estándar dentro de la aplicación, y estas funciones necesariamente se comportarán de manera predecible y correcta. Por ejemplo, loguear la muestra en LabWare LIMS mediante una función de LIMS Basic tendrá exactamente el mismo efecto que loguear la muestra a través de una de las pantallas de logueo. Se generará la ruta de auditoría, tendrán lugar los disparadores y reglas configurados y se utilizarán todas las funciones de seguridad configuradas.

La alternativa a la configuración es la customización. En forma característica, esta implica el uso de herramientas de software, a menudo las que se utilizan en primer lugar para desarrollar el producto central, a fin de modificar la aplicación para adecuarla a la situación de cada lugar. Este enfoque tiene varios peligros potenciales. El comportamiento del código customizado puede no ser el mismo que el del código original, y si en particular la persona que realiza la customización no conoce a fondo el funcionamiento interno del producto, probablemente no lo sea. Con la customización es posible eludir determinados mecanismos de seguridad que deberían respetarse (esto puede ser particularmente grave en el caso de laboratorios regulados o acreditados). Con el uso de un código customizado también existe el riesgo de impedir o al menos complicar futuras actualizaciones.

El otro principio que LabWare sigue religiosamente es que
en última instancia, todas las mejoras son impulsadas por las necesidades de los clientes, ya sea articuladas directamente, o indirectamente a través de los asesores que trabajan con ellos. De modo que LabWare está continuamente desarrollando herramientas y módulos para satisfacer las necesidades permanentes de los clientes, aunque de manera tal que siempre cumple con el primer principio, es decir, todo se diseña para que sea configurable y genérico a fin de que todos los clientes puedan beneficiarse de las mejoras y avances solicitados por clientes específicos.